Pues sí, la experiencia con el servicio técnico de Apple toca a su fin (de momento). No tengo palabras para expresar mi felicidad y satisfacción con el funcionamiento de dicho servicio. El viernes llegó a mi casa el mismo mensajero de UPS que se llevó mi teléfono, con un paquete desde Holanda conteniendo un nuevo iPhone. Subiré las fotos del paquete para que las podais ver, no tiene desperdicio. Si normalmente los embalajes de Apple se caracterizan por su belleza (sí, podéis llamarme friki, pero creo que no hay ninguna empresa de ordenadores, mp3, mp4... a día de hoy que utilice unos embalajes parecidos para sus productos), este embalaje no se queda corto. Ya lo he explicado en el post anterior, pero es algo que sigue llamándome la atención.
En cuanto saqué el teléfono de la caja, lo primero que hice fue actualizar el OS, ya que venía con el 2.2.1 y sin actualizar a la versión 3.0 no me dejaba restaurar desde la copia de seguridad del anterior. Para completar esta tarea configuré este iPhone como un nuevo iPhone y actualicé el OS. Tras actualizar el OS, hice botón derecho en iTunes sobre el iPhone y restauré desde la última copia de seguridad del anterior iPhone. Conseguí tener todos los contactos, fotos, podcasts, etc. Y...cómo no, en cuanto tuve el iPhone preparado con todos los datos que quería meter, vino el turno del jailbreak. Utilizando la última versión de RedSnow lo tuve hecho en 5 minutos (NOTA: no instaléis, de momento, Icy y Cydia juntos porque Cydia da problemas) y tras el jailbreak vino la instalación de los programas que considero indispensables y por los que mantengo el jailbreak: CYCORDER y QIK. Todo este proceso duró alrededor de 1 hora, pero por la cantidad de datos que tenía que sincronizar con el iPhone.
Otro punto a resaltar es la rapidez y eficiencia con la que Apple ha actuado (y tengo constancia de que no es anecdótico, que actúan así habitualmente) ya que a dos amigos @fotomaf y @zigaurre de dos puntos distintos de la geografía les han tratado de la misma manera y con la misma celeridad.En cuanto saqué el teléfono de la caja, lo primero que hice fue actualizar el OS, ya que venía con el 2.2.1 y sin actualizar a la versión 3.0 no me dejaba restaurar desde la copia de seguridad del anterior. Para completar esta tarea configuré este iPhone como un nuevo iPhone y actualicé el OS. Tras actualizar el OS, hice botón derecho en iTunes sobre el iPhone y restauré desde la última copia de seguridad del anterior iPhone. Conseguí tener todos los contactos, fotos, podcasts, etc. Y...cómo no, en cuanto tuve el iPhone preparado con todos los datos que quería meter, vino el turno del jailbreak. Utilizando la última versión de RedSnow lo tuve hecho en 5 minutos (NOTA: no instaléis, de momento, Icy y Cydia juntos porque Cydia da problemas) y tras el jailbreak vino la instalación de los programas que considero indispensables y por los que mantengo el jailbreak: CYCORDER y QIK. Todo este proceso duró alrededor de 1 hora, pero por la cantidad de datos que tenía que sincronizar con el iPhone.
Definitivamente, estas son las cosas que diferencian a Apple del resto de "competidores". Esto y que sus productos son tan "usables" que no les hace falta ni manual de instrucciones.
